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Philo Farnsworth, una vida por la televisión

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Philo Farnsworth

La televisión, ese aparato que nos permite ver qué está ocurriendo en otro lugar, que nos entretiene, que nos engancha, que ha cambiado de forma, que ha evolucionado y que se ha vuelto inteligente.

¿Te has preguntado quién la inventó?

En 1906, en una cabaña de madera sin luz en Utah, nace Philo Taylor Farnsworth, hijo de padres mormones y de origen humilde. Llevó una niñez ajena a los avances electrónicos hasta los 12 años, momento en el que su familia se muda a Idaho, a una casa que contaba con un generador que suministraba electricidad y que sedujo a Philo.

Se leía todas las revistas de ciencia y los manuales que encontraba, lo que le permitió aprender a usar la electricidad de tal manera que con 13 años reparó un motor, transformó la máquina de lavar manual de su madre en una lavadora eléctrica y era capaz de concluir que no funcionarían las teorías que en ese momento se estaban llevando a cabo para poder mezclar radio y cine. Había nacido su obsesión por la televisión.

Con tan solo 14 años, mientras cosechaba, se le ocurrió que “un haz de electrones desviado magnéticamente para que operase línea por línea” era la solución. Había inventado la televisión. Su profesor en aquel momento creyó en él y le ayudó a desarrollar la parte teórica.

La familia volvió a trasladarse a Utah, donde fue admitido en la universidad con 15 años. No obstante, el futuro no le deparaba un camino fácil. A los dos años de comenzar los estudios su padre murió y Philo lo dejó todo para poder mantener a su familia. Incluso pensó en vender su idea, pero gracias a su inseparable amigo Cliff Gardner no lo hizo.

Con 20 años Philo comienza a trabajar en la Universidad de Utah, donde conoce a George Everson, un promotor de fondos profesional y quien creyó en la idea de la televisión. Nace así los Laboratorios Crocker de San Francisco, cuyos accionistas son Philo, Cliff y George.

Un año más tarde, el 7 de septiembre de 1927, realizan las primeras pruebas satisfactorias de transmisión de imágenes electrónicas. Sin embargo, no pudo patentarlo pues “le robaron” la idea. La RCA (Radio Corporation of America) envió a los laboratorios de Philo a Vladimir K. Zworykin, un ingeniero ruso que había sido contratado para desarrollar un sistema similar y que ocultó sus intenciones a Philo. Tres años más tarde, la RCA patentaba la televisión.

Philo Farnsworth tuvo que lidiar durante 15 años con la gran compañía. La RCA perdía todos los pleitos, pero consiguió que durante todo ese tiempo la pequeña empresa de Philo no pudiese explotar comercialmente la televisión y además, tuvo que destinar la mayor parte de sus recursos económicos al pago de sus abogados. Esto provocó un gran deterioro en su salud y estado mental.

Como buen entusiasta por la ciencia llegó a tener más de 300 patentes y en la Brigham Young University pudo estudiar la fusión atómica hasta que con 63 años tuvo que retirarse por su delicado estado de salud. Murió un año más tarde.

Una vida llena de obstáculos y con un único objetivo, se trata del arduo camino que hay que recorrer para alcanzar las metas. Philo T. Farnsworth es un ejemplo de lucha por lo que él creía. Para conseguir los sueños uno debe creer en sí mismo y en sus ideas.

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